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Olvidar el pasado • George Ruiz
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Olvidar el pasado

Olvidar el pasado

Si el presente trata de juzgar el pasado, perderá el futuro (Churchill)

Si tuviésemos que cambiar cada obra de arte del pasado que daña a algún colectivo o minoría en la actualidad (anteriormente también dañaba, pero era algo completamente normalizado) , estaríamos reventando el pasado y eso no ayuda al futuro. En un programa (que ni veo ni pretendo ver: Operación Triunfo) han solicitado cambiar la palabra ‘mariconez’ de una canción de 1988. Que se cuestionen cada vez más cosas es algo óptimo para la sociedad y promueve un avance continuo de la misma.

El problema radica en los ofendidos (¿ofendidas?¿ofendides?¿ofendidxs? me rindo, elegid la que os incluya). Hay que respetar y promover la igualdad por encima de todo, pero esto son valores y luchas actuales. Si hoy saliese alguna obra que daña algún colectivo hay unas leyes y unos mecanismos para defenderse. Lo que no se puede pretender es que mágicamente desaparezcan el machismo, la homofobia y el racismo (entre otras) de toda la historia y el arte.

Yo me posiciono totalmente contrario a las corridas de toros (al maltrato de un animal para goce y disfrute), pero a día de hoy son completamente legales en España. Con esto quiero decir que sería absurdo querellarse contra un torero el día que sea ilegal (que llegará). Sería absurdo porque cuando ‘ejercía’ era completamente legal, será a partir de entonces cuando no pueda hacerlo y, en caso de hacerlo, estaría incumpliendo una ley y tendría unas repercusiones.

Es una tontería querer cambiar el pasado, porque no se puede, pero peor es querer olvidarlo. Cuento como anécdota que viendo una película antigua (de las que no tienen color), había una escena en la que el protagonista le pegaba un tortazo a la mujer porque le daba su opinión sobre unos negocios del mismo. Flipé con lo que acababa de ver. No me sobresalto con las películas de terror de la época, sin embargo ese tortazo casi me duele. A pesar de ello, jamás pediría que lo borrasen. Forma parte de un pasado cercano que no se puede obviar porque correríamos el riesgo de que volviese a repetirse.

Vivimos en una generación magnifica, que se pregunta por muchos aspectos y pone en evidencia comportamientos que ya a día de hoy (aunque no a todos) nos parecen arcaicos y repudiamos. En nuestras manos están el presente y el futuro, centrémonos en ellos y dejemos de lado las mariconadas tonterías.

GeorgeRuiz
jorgerp13@gmail.com
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