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Inicio (III) • George Ruiz
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Inicio (III)

Inicio (III)

Litz fue avanzando lentamente con la cabeza agachada hasta descubrirse de entre las sombras. Era una chica de doce años, le llegaba al capitán a la altura del pecho, su pelo era de un color castaño claro, liso y muy largo. Su piel era muy blanca y el color de sus ojos destacaría entre millones de personas, pues eran de un color violáceo único.

— Lo siento, papá —musitó Litz—.

— ¿Por qué te disculpas, Litz?

— Porque aún no soy capaz de ocultarme como tú —dijo bastante decepcionada—.

— Yo diría que lo has hecho bastante bien, pequeña —el rostro de la niña adquirió un nuevo tono de alegría que no pasó desapercibida para el capitán—. Veamos: no te ha visto nadie en toda la tarde, sin embargo, has estado en mi camarote y has cogido la llave del cofre pequeño. Has bajado a la bodega y, pese a que la tripulación baja a menudo, nadie ha debido advertir tu presencia porque me habrían notificado. Además, has sido prudente quitando tus huellas del polvo de la puerta del calabozo, que has forzado para usarla a modo de escalera y subir a las redes de carga, que sin duda son un buen escondite.

Se miraron y su hija se abalanzó a darle un abrazo que casi hace caer al capitán de espaldas en las escaleras. El torpe tropiezo les hizo reír. Subieron juntos las escaleras, miraron el Sol que se estaba poniendo al lado del campanario dejando una estampa preciosa de un atardecer en el puerto de la capital del reino de Aportibus, Useán.

— ¡Ah, papá! Te tengo que devolver la llave del cofre.

Litz rebuscó entre los bolsillos que tenían sus pantalones un par de veces antes de mostrar su nuevo estado de nerviosismo, que le hizo empezar a palparse todo el cuerpo en busca de la llave entre algún hueco de su ropaje. Cuando su color de piel empezó a ser más blanco del habitual, el capitán comenzó a toser forzadamente llevándose una mano a la boca. Cuando la niña reparó en el capitán, paró de toser, la miró sonriendo y desveló poco a poco una llave que hizo que Litz no pudiese ocultar su sorpresa.

GeorgeRuiz
jorgerp13@gmail.com
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